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El fervor Guadalupano reúne a miles de fieles en el Seminario Mayor Palafoxiano de Puebla

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Miles de fieles, nuevamente, mostraron ese fervor mariano, al inundar el Santuario Guadalupano y la Capilla principal del inmueble que visitó Juan Pablo II, el 28 de enero de 1979 para postrarse ante la imagen de la Virgen de Guadalupe para pedir salud y trabajo, además para agradecer los favores recibidos durante este 2025.

A 494 años de esas primeras apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego, el 12 de diciembre de 1531, el fervor Guadalupano se mantiene vigente como muestran los fieles que asisten al Seminario Mayor Palafoxiano para llevar una serie de ramos de flores multicolores.

Algunos creyentes se quiebran, sus lágrimas comienzan a rodar por sus mejillas cuando se acercan a la imagen de la Morenita del Tepeyac.

Varios padres de familia llevan a sus hijos vestidos de Juan Dieguitos y a sus hijas de inditas, como muestra de ese fervor que identifica y une a Puebla y a la nación mexicana.

La capilla principal del Seminario Palafoxiono y la del Santuario Guadalupano conforme transcurren las horas de este viernes 12 de diciembre comienzan a ser insuficientes para arropar a los cristianos que con imágenes cargando dan gracias a su madre celestial por todos los favores recibidos.

Pero, en los alrededores de los templos del seminario mayor la romería es pintoresca no solo para los productos que ofrecen sino por los aromas de sus exquisitos platillos 100% mexicanos que van desde los tacos de Carnitas hasta la birria y por qué no hasta ostiones en su concha.

Así el misticismo y el sincretismo religioso, nuevamente, conviven como hermanos.

Y esta noche para los que les gusta el bailongo, y recordar esos grandes clásicos liderados por Juan Colorado estará la internacional Sonora Santanera.

Simbología de la imagen de la Virgen de Guadalupe
El Vicerrector del Seminario Mayor Palafoxiano, Israel Pérez López, teorizó que después del tiempo y con la ayuda de la tecnología sea cuando se comenzó a descubrir la simbología muy particular de la expresión misma de la virgen con la tez morena, el manto, el cinto que lleva, significa que está embarazada.

Además, el manto de 46 estrellas se habla de la constelación que estaba más o menos en ese mismo día 12 de diciembre de 1531.

Indicó que la luna significa entre el día y la noche, «y que recordando que también México significa en el ombligo de la luna, las manos las tiene en posición de oración».

Refrendó que con ayuda de la tecnología se han hecho grandes descubrimientos de los ojos a donde se observa lo que ocurrió cuando San Juan Diego, mostró el ayate al Obispo, Juan de Zumárraga, «también está la flor propia de los Aztecas, Nahui Ollin y obviamente el resplandor como signo propio de la divinidad, pero también como signo de El Sol que para los Aztecas particularmente tenían un gran significado y donde se intensifica más es el vientre de la Virgen María dando el mensaje que viene El Redentor del mundo El Salvador del mundo».

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